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Pagaron por adelantado por viviendas que no se construyeron

Casi 20 familias firmaron contratos y pagaron por adelantado por viviendas de madera que quedaron inconclusas. Apuntan a un empresario de Federación.

Emanuel Meglio -en la foto- entregando la llave de una de las viviendas: en Paraná se tramita una denuncia penal en su contra.

Al menos 20 personas que soñaban con tener la vivienda propia perdieron los ahorros de toda su vida cuando decidieron contratar a una empresa dedica a la construcción de cabañas prefabricadas. Entre los damnificados hay vecinos de Paraná, Federación, Colón y la provincia de Santa Fe, quienes se contactaron con UNO para hacer pública esta problemática. Todos los relatos son coincidentes en varios aspectos: a través de las redes sociales tomaron contacto con una firma que se identifica con el nombre de Log Home Iguazú. Según los testimonios, Log Home Iguazú brinda servicios en el mercado hace varios años, tal como lo acreditan las publicaciones en Facebook y otras plataformas virtuales. Pero con el tiempo se terminaron dando cuenta de que eso era solo una fachada para defraudar las ilusiones de muchas familias que invirtieron los ahorros de su vida en tener la casa propia.

Luego de la firma del contrato en cuestión y un pago convenido entre las partes, la empresa se comprometía a iniciar la ejecución de la obra, esto es el montaje de la cabaña. “Le entregué en la mano 13.000 dólares, frente a una escribana pública, y se firmó el contrato. Y arranca la cabaña supuestamente. Pero no sucede eso. Y es cuando uno empieza a dudar”, cuenta indignado Víctor Albornoz, uno de los damnificados.

Durante la tarde del martes en la Redacción de UNO comenzaron a comunicarse personas de toda la provincia para denunciar esta situación y así se llegó a establecer el nombre de una persona, al que señalan como el responsable de estas maniobras: el empresario Emanuel Meglio.

Anticipo y excusas

Albornoz se presentó para contar su caso, que se asemeja al drama que están viviendo muchas familias de la región. Explicó que cansado de las evasivas de Meglio presentó una denuncia penal por el delito de Estafas que se tramita en la Fiscalía a cargo de Cristian José María Giunta. Allí detalla las condiciones del acuerdo, como por ejemplo las características de la vivienda (de una superficie de 147 metros cuadrados y tres dormitorios. El denunciante explicó que Meglio solicita el pago de un anticipo de dinero. “En ese momento y por la cotización que tenía el dólar le entregué 1,5 millones de pesos, es decir un 60% del total de la obra. Pero el contrato no sirve para nada, porque él está inhibido, no tiene nada a su nombre. A todas las personas que fuimos damnificadas les quitaron los sueños de su vida, sus ahorros”, dijo resignado.

En ese momento el estado de incertidumbre era total, tanto que Albornoz recurrió a una última estrategia: notificar al contratista a través de cartas documento. Aunque se encontró con una nueva dificultad: “Lo intenté localizar en el domicilio constituido en el contrato, pero este no correspondía, volví a intentar en el domicilio que figura en el monotributo y en el mismo tampoco pude dar con él”, expuso Albornoz en la demanda.

La presentación judicial lleva el número de legajo 165.503, aunque no es la única denuncia penal radicada en los Tribunales de Paraná: el segundo legajo está registrado con el número 167.289. Albornoz planteó que su testimonio debe servir como disparador para prevenir nuevas víctimas de posibles estafas. “Esto se tiene que terminar, esta persona tiene que dejar de joder gente, de arruinarle la vida a las personas. A nosotros por suerte no nos arruinó nada, pero hay muchas personas que no tienen un lugar donde vivir. Acá estamos hablando de algo ético y moral, no es algo material”, advirtió.

El entrevistado sostuvo que fueron años difíciles por la desazón de no haber concretado un proyecto tan anhelado, pero más aún porque el principal responsable se negaba a dar respuestas. También aportó que en la denuncia penal también fueron denunciados el ingeniero César Schubert –suegro de Meglio– y su hija Brunilda. “Él se muda justamente para que no puedas accionar legalmente. En Federación, los medios locales están tomando la denuncia y haciendo un revuelo enorme porque uno de los damnificados es el padre de un jugador de fútbol. Entonces el tema adquirió más relevancia. Creemos que es muy importante que esto salga a la luz, porque son más de 18 personas damnificadas. Es mucho dinero, si se tiene en cuenta que hablamos de 2 millones de pesos por cabaña. Esta persona robó y no hay forma de ver qué va a suceder. Él se movilizaba en camionetas Hilux, las camionetas están a nombre de su mujer, Brunilda. Es muy fácil unir una asociación ilícita, cómo funciona y qué están haciendo”, sentenció.

El padre del jugador

Omar es el padre de Nicolás Reniero, actual futbolista de Argentinos Juniors y uno de los damnificados en el caso de las cabañas que nunca se terminaron de construir. Al igual que Albornoz se animó a dar testimonio en un medio de comunicación de la ciudad de Federación. “Nosotros habíamos decidido hacer una cabaña en una zona rural donde tenemos una propiedad. Por eso nos contactamos con un constructor de Federación. Arreglamos hacer una cabaña, pagando al contado y con un contrato de por medio. Habíamos arreglado para comenzar en febrero, pero pasó el tiempo y en octubre, que era la fecha fijada de finalización, por como venía la obra no había muchas posibilidades de que se terminara. La conclusión es que todo ha terminado como una estafa. Todo lo que había prometido este hombre, no cumplió con nada. Lo único que hizo fue agarrar la plata. No hizo lo que tenía que hacer, que era entregar una cabaña”, dijo en declaraciones a Radio Omega.

Reniero manifestó que como parte del acuerdo pagó al contado 2,9 millones de pesos por una cabaña de 150 metros cuadrados, con tres dormitorios y un vestidor principal, dos baños instalados (uno en suite), living comedor y cocina, entre otras comodidades. La familia Reniero nunca pudo ver concretado su sueño, ya que solo se construyó la base de la vivienda. “Era todo de muy mala calidad, porque buscamos a otra gente especializada en construcción de cabañas para ver si se le podía dar continuidad, pero nos han dicho que nada de lo que había servía. Nos han dicho que la estructura se hace desde arriba hacia abajo, pero acá fue al revés, empezaron de abajo para arriba. Todo lo que se puso fue de una precariedad absoluta. Si nos tocara vivir alguna vez en una casa que fuera terminada, es muy probable que eso se hubiera venido abajo”, resumió.

En diálogo con esa emisora advirtió que su testimonio tiene como objetivo que otras personas no pasen por la misma situación.

Más víctimas

Otra de las damnificadas es Carmen Ríos, también de Federación. Recordó que en 2106 pagó por dos cabañas y una vivienda en troncos macizos: “Construyó las dos viviendas y se quedó con el 80% del dinero de la casa que nos iba a construir. Cometimos el error de haber hecho el contrato solamente por las cabañas y no hicimos el contrato por la casa”, describió. La mujer admitió que como única prueba conservó algunos recibos informales de pago, que no son considerados válidos como factura.

Fuente: UNO Entre Ríos.

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