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Piden al gobierno Provincial que defienda el uso del río Paraná ante el Consejo Federal Hidrovía

Desde Convergencia radical, espacio que tiene como referentes al diputado nacional, Jorge Lacoste y al presidente del comité provincial, Leandro Arribalzaga, le solicitaron al gobierno de Entre Ríos «que tenga una posición muy sólida en defensa del uso humano del río Paraná ante el Consejo Federal Hidrovía que deberá definir el pliego para concesionar la Hidrovía».

Recordaron que el Poder Ejecutivo Nacional dicto en noviembre último el Decreto N° 949/20 por el que se dispone el “llamado y adjudicación de la Licitación Pública Nacional e Internacional, para la modernización, ampliación, operación y mantenimiento del sistema de señalización y tareas de dragado y redragado y mantenimiento de la vía navegable troncal comprendida entre el kilómetro 1238 del Río Paraná, punto denominado Confluencia, hasta la Zona de Aguas Profundas Naturales, en el Río de la Plata exterior, hasta la altura del kilómetro 239,1 del canal Punta Indio”.
Actualmente la concesión, que vence en abril próximo, la tiene HIDROVIA S.A. que está integrada un 50% por la belga Jan de Naul y un 50% por la argentina EMEPA S.A.

«La adjudicataria ha profundizado el canal de navegación, a lo que algunos atribuyen el aumento de los problemas de erosión en distintos lugares como el caso registrado en ‘Isla La Invernada’, frente a Rosario, donde un destacamento policial desapareció debido a que se ‘comió’ más de 60 metros de playa, o lo sucedido en la ruta nacional 168 tramo de curva a la salida del túnel subfluvial Paraná-Santa Fe donde se erosionaron más de 80 metros, hasta hubo que cambiar la traza de la misma hacia un lugar interno más seguro, quedando un puente de más de 300 m en el tramo deteriorado inutilizado y teniendo que construir uno equivalente en la nueva traza, o el caso de las islas frente a Villa Urquiza donde un propietario perdió más del 70 % de sus hectáreas», precisaron desde Convergencia.

Y agregaron: «Organizaciones ambientalistas viene advirtiendo hace tiempo sobre la falta de estudios serios para determinar los daños ambientales que se pudieran haber provocado. Las últimas mediciones sistemáticas y de precisión del curso principal del río Paraná datan de 1989 y las últimas de su Valle de Inundación de 1969. Desde ese año en adelante se realizaron únicamente tres campañas de mediciones de caudal líquido, una en el año 1969 y dos en el año 1983. Sólo disponen de información cartográfica de costa a costa y parciales del curso principal, desde principios de siglo hasta el año 1979. Entre los años 1990 y 2003, se han realizado muy pocos relevamientos costa a costa con un equipamiento desactualizado. Con respecto al Valle Aluvial del río Paraná, desde el año 1969 no se cuenta con ningún tipo de información hidrométrica, hidráulica, batimétrica, ni sedimentológica de los cursos de agua.
El proyecto de este nuevo llamado para explotar la Hidrovía prevé aumentar a 28”
el calado desde Santa Fe hasta Puerto San Martín y aguas abajo profundizar el canal de navegación hasta llegar a los 40” tarea que está prevista comenzar a partir del quinto año de la concesión, desconociéndose si esto es admisible para asegurar la estabilidad de las márgenes; o los efectos que puede tener la velocidad del agua del canal principal con la estabilidad de las obras de fundación y defensas del puente principal del viaducto Rosario-Victoria y también sobre la estabilidad de las obras de protección de la cubierta del Túnel subfluvial Paraná-Santa Fe».

Finalmente se indicó: «Frente a la reunión que tendrá el Consejo Federal Hidrovía, el 6 de abril próximo, para la puesta en común y análisis del informe de las comisiones y la presentación de las pautas generales de los pliegos técnicos, económicos y ambiental, desde Convergencia le solicitamos al gobierno provincial que ponga mucho énfasis en defender fundamentalmente el uso humano del río, entendiendo que podemos y debemos compatibilizar el interés económico de posibilitar el acceso de barcos de mayor calado a los puertos más al norte posible de la Hidrovía , con el impacto socio-ambiental que esto pueda acarrear. No vaya a ser que la necesidad de mayor profundidad, y sección máxima asociada para eso, abra demasiado la salida modificando sustancialmente al río y dentro de algunas décadas comencemos a tener problemas con las tomas de agua y/o la desaparición de parte de la fauna ictícola».

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