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Av. Almafuerte, la avenida calurosa.

Autor: Leonardo Dittrich

Nota de interés, sobre un revelamiento de especies arbóreas en Avenida Almafuerte. La misma pone énfasis en la escasez de arboles, desconociendo los beneficios que trae aparejado la presencia de los mismos, en una arteria de circulación que presenta actividades comerciales, educativas, recreativa entre otras.

En estos días de sol radiante y temperaturas elevadas, los habitantes en las calles de nuestra ciudad no se detienen. Ya sea para trasladarse a sus lugares de trabajo, para estudiar o realizar algún trámite en el micro centro paranaense, muchos son los vecinos que se ven obligados a transitarla.

Dado que es una de las pocas avenidas que conecta el área central de la ciudad con los poblados barrios del oeste y su continuidad (por Ruta Nacional Nº 12) concentra gran parte de los flujos de transito que provienen desde las vecinas Colonia Avellaneda y San Benito. A ello se le suma la confluencia del eje Norte- Sur  (Av. Blas Parera- Av. Zanni) que trae aparejado un notorio aumento del flujo de transporte.

A partir de esta convergencia, Almafuerte se presenta como una vía donde su destino es el nodo vial de Avenida Ramírez, conocido como 5 esquinas. Pero este trayecto, presenta varias características particulares, que merecen la pena analizar.

La primera de ella es la importante presencia de actividades comerciales, lo que implica un gran movimiento de personas y vehículos que se relacionan con las mismas.

Segundo es la existencia de varias instituciones educativas, desde escuelas primarias hasta la Facultad Regional Paraná de la Universidad Tecnológica Nacional.  

Y tercero, la cercanía al pulmón verde que se presenta en el centro geográfico de Paraná, como son los terrenos del ex hipódromo de la ciudad.  Si bien hoy solamente la plaza Mujeres Entrerrianas es pública, la ciudadanía en general  utiliza la manzana central del gran predio que en su momento se  proyectó construir un shopping, aun en manos de capitales privado pero con intenciones (solo intenciones nada pasó en concreto) de expropiarla, para el uso de todos.

Teniendo en cuenta estas características, la avenida es un eje de circulación no solo de transporte automotor, tanto autos individuales como de transporte público, sino que la hacen suya motos, camiones y cada vez más (en desventaja con los anteriores) bicicletas. A ello hay que añadirle la gran cantidad de peatones que continuamente circulan por sus maltrechas veredas.  Uno de ellos, quien escribe.

Fue en una de estas caminatas, en las cuales observe la escaza presencia arbórea de la avenida.  Altamente conocidos son los beneficios del arbolado de alineación: bajan la temperatura entre 2º y 8º C, filtras contaminación aérea, capturan  CO2, aumentan la biodiversidad urbana, mejoran la salud física y mental al descender los niveles de stress, entre muchos otros.

Fue así, en una de estas tardes soleadas y calurosas, que emprendí la tarea de contabilizar la presencia de árboles en la avenida desde la intersección Blas Parera- Zanni hasta Ramírez. Sabía que la cantidad no iba a ser mucha, pero el resultado me asustó. En los 2300 metros aproximadamente de la transecta, solamente existen plantados 62 ejemplares de diferentes tamaños y especies.  Esto es 2.6 árboles por cada 100 metros, es decir un árbol de cada lado de la vereda una cuadra común. Un extremadamente bajo el nivel de cobertura vegetal.

Es cierto que en la actualidad nuestra localidad requiere solucionar problemas de mayor urgencia, pero creo que es necesario empezar a pensar cómo hacemos  para volver a la Paraná de “todos los verdes”, donde no queden solo en refranes vacíos y que los políticos tanto los que se van como los que vienen dejen un poco mejor y habitable la ciudad en la que vivimos y circulamos.

Trayecto Metros totales Cant. De especies contabilizadas
Av. Ramírez – 3 de Febrero 600 15
3 de Febrero -Ayacucho 550 7
Ayacucho – Rondeau 550 21
Rondeau – Blas Parera 600 19
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