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Cocheras dobles: una avivada paranaense prohibida por el Código de Edificación

Es cada vez más común observar casas con cocheras dobles y hasta triples, que superan el ancho permitido por el Código de Edificación.

Foto: UNO / Juan Manuel Hernández

Estacionar o detener un vehículo en la zona céntrica de Paraná es una misión complicada que cientos de personas tienen que superar a diario, incluso más de una vez al día. El asunto es complejo, ya que implica varias aristas. En primer lugar, se puede mencionar el deficiente servicio de transporte público: el encarecimiento del pasaje, el recorte de los recorridos, la baja frecuencia de las unidades y la falta de seguridad en ciertas zonas donde se espera el colectivo ha empujado a varios usuarios a movilizarse en su propio vehículo, lo que conlleva una congestión dentro de bulevares.

En segundo lugar, la concentración de oficinas públicas y privadas, establecimientos educativos, comercios, clínicas y consultorios médicos en la zona también contribuyen a esta problemática.

Y por último, pero no menos importante, la falta de control del Municipio con respecto a frentistas que hacen caso omiso al Código de Edificación de la Municipalidad de Paraná. Es cada vez más común observar casas con cocheras dobles y hasta triples, que superan el ancho permitido.

Asimismo, muchos optan por bajar el cordón de la calzada mucho más allá de lo que abarca su cochera, y convierten la vereda en una mini playa de estacionamiento particular, obstaculizando el paso de los peatones en la acera e impidiendo que los demás conductores puedan estacionar en la calzada sin temor a regresar y encontrar rayones o abollones en su coche.

Con respecto a las entradas para vehículos, el Código de Edificación es claro: “Las entradas vehiculares no podrán ocupar más del 50% del frente del terreno y en el caso de lotes en esquina sólo sobre uno de sus lados”.

Asimismo, indica que el rebaje de cordón “sólo se ejecutará en las entradas para vehículos” y que “para modificar o alterar el cordón es requisito indispensable poseer una autorización previa del Organismo de Aplicación”. Sin embargo, la mayoría de los frentistas de las zonas céntrica y Parque parecen desconocer por completo la normativa, porque hasta pintan de amarillo el cordón rebajado frente a su terreno y colocan carteles amenazando con llamar a la grúa.

Si bien es cierto que algunas de esas edificaciones y modificaciones se realizaron antes de la aprobación del actual código, la Municipalidad podría intervenir, ya sea obligando a los frentistas a dar marcha atrás con las mismas o, aunque sea, colocando carteles que indiquen que se permite estacionar frente a esas entradas de auto ilegales.

Sin árboles

La ampliación indebida de las entradas para autos también trae aparejada otra problemática: la disminución de la superficie arbolada. Basta con observar fotografías de la Paraná de hace 20 años y compararla con la actual para confirmar que ha disminuido el arbolado público de manera considerable

Con respecto a este punto, el Código de Edificación también se expide de manera clara: “En toda obra nueva, refacción o modificación, se deberán identificar con precisión los árboles existentes en el frente (…) No se aprobará plano alguno, cuyos accesos vehiculares sean proyectados y afecten a árboles”.

Fuente: UNO Entre Ríos.